Una tarjeta indicadora de humedad es una herramienta práctica que monitorea la humedad relativa en un ambiente cerrado mediante cambios de color (generalmente de azul a rosa). Se utiliza ampliamente en el embalaje a prueba de humedad-de componentes electrónicos, equipos ópticos, productos farmacéuticos e instrumentos de precisión. El mantenimiento adecuado es crucial para garantizar su precisión y reutilización.
Almacenamiento adecuado
Almacenamiento sellado: Las tarjetas indicadoras de humedad no utilizadas siempre deben almacenarse selladas en sus latas metálicas originales con un desecante para evitar la absorción prematura de humedad y su deterioro.
Control Ambiental: El ambiente de almacenamiento debe ser seco y fresco, evitando la luz solar directa o la inmersión en agua. La temperatura ideal es de 15 a 28 grados y la humedad relativa debe ser inferior o igual al 60%.
Reemplazo regular del desecante: después de abrir la lata de metal más de 3 veces, se recomienda reemplazar el desecante interno para mantener un ambiente de baja-humedad dentro de la lata.
Precauciones durante el uso
Evite el contacto directo: no toque los puntos indicadores con las manos cuando manipule la tarjeta, ya que el sudor o el aceite pueden afectar la precisión de la reacción de cambio de color-.
Exposición limitada: Después de retirarla, vuelva a colocar la tarjeta en el paquete de prueba lo antes posible, evitando la exposición al aire durante más de 30 segundos para evitar cambios de color accidentales.
Tiempo de lectura: abra el paquete sellado después de un período de tiempo para comprobar el color. Compare la lectura con la tabla de colores estándar para determinar el nivel de humedad una vez que el color se haya estabilizado.
Regeneración y Reutilización
Si la tarjeta indicadora ha cambiado de azul a rosa, la regeneración se puede lograr mediante secado: Hornee en el horno a 110 grados durante 3 horas hasta que el color vuelva completamente a azul.
Después de enfriar a temperatura ambiente, devuélvalo inmediatamente al recipiente sellado para su almacenamiento.
Después de la regeneración, se recomienda verificar su eficacia en un ambiente conocido y seco para garantizar su correcto funcionamiento.


